La vida te lleva por sendas inimaginables, y a veces cuando reflexionas sobre algunos acontecimientos puntuales de ella, te das cuenta de que todo está interconectado, y son esos acontecimientos los que te obligan sin darte cuenta (o si) a tomar nuevos caminos o seguir por los mismos. Alberto Granados dio hace unos años a mi vida nuevos caminos y en cierto modo, sí no hubiese sido por aquel acontecimiento “casual”, seguro que mi vida sería diferente, ni mejor ni peor simplemente diferente, pero me alegro de aquel acontecimiento casuístico.






A pesar del título de este artículo no es de filosofía de lo que vamos a hablar, o quizá sí, pero en su acepción más clásica, la de “una forma de vivir”





